Si te gusta mucho hacer regalos, te damos una idea: ¡regala plantas! Se trata de pequeños detalles que, además de perdurar en el tiempo, contribuyen a aportar belleza y un toque natural a nuestras vidas. Las poinsettias son un clásico en este sentido, un detalle convertido ya en un regalo tradicional. ¿Pero por qué no sorprender a alguien con una camelia? Esta bellísima planta, que nos regala sus espectaculares flores a finales de diciembre, podrá mantenerse tanto en maceta como trasplantarse al jardín para crecer y lucir en todo su esplendor.